Hoy que se celebra tu natalicio, un puñado de tus hijos ha venido ha desagraviarte, por los actos que en tu contra realizaron mantuanos, criollos y muchos que todo te lo debían. En esta histórica quinta, que fuera tu pasajera morada, queremos rendirte un significativo homenaje de gratitud , para decirte que te reconocemos como el Padre de seis Repúblicas, incluyendo a Panamá, por que no de haber sido por tu gloriosa espada , que brilló en Boyacá, Carabobo, Pichincha, Junín y especialmente en Ayacucho con el Mariscal Sucre donde derrotaron a un Ejército de 14.000 soldados del Virrey La Serna, ni ella, ni ninguna de las naciones Latinoamericanas había logrado la independencia de España . Ante Ti Padre, nos inclinamos reverentes, con sentimiento y dolor de patria, de esta Patria Colombia a la que tanto amaste, a la que legaste tu corazón, la que libertaste en la Batalla del Puente de Boyacá, que tu dirigiste comandando las Divisiones de Anzoátegui y Santander, escasos dos días de la batalla del “Pantano de Vargas” , donde tuvo actuación destacadísima con sus lanceros el Coronel Juan José Rondón, después de haber remontado la difícil cordillera, empezando desde los llanos venezolanos. Hoy que con frecuencia en nuestra Patria son violados los derechos humanos, recordamos cuantas veces indultaste a los vencidos, especialmente cuando de rodillas un oficial español imploraba tu clemencia, y tu le perdonaste, diciéndole que,“El derecho a la guerra me faculta para tomar justas represalias contra vosotros, pero yo lejos en competir en malignidad con el enemigo les concedo el perdón por centésima vez”. También recordamos la parte mas importante de tu discurso ante el Congreso de Angostura, en 1.819, sobre la libertad de los esclavos, cuando a los Congresistas te dirigiste diciéndoles : “Yo abandono a vuestra soberana decisión la reforma o la revocación de todos mis estatutos y decretos; pero yo imploro la confirmación de la libertad absoluta de los esclavos, como imploraría mi vida y la vida de la república” Fuiste hombre sin igual. El primer latinoamericano que hablaste de seguridad social, cuando ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819, en su instalación sentenciaste que “El sistema de gobierno más perfecto, es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad política”, y preocupado por la educación y la moral de los pueblos enseñaste en el mismo acto que “La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso. Moral y luces son los polos de una república, moral y luces son nuestras primeras necesidades”, pero ya antes habías filosofado sobre una gran verdad : “Que un pueblo ignorante es instrumento de su propia destrucción” y como si profetizaras sobre las erróneas políticas del libre cambio del siglo XIX y apertura económica de finales del siglo XX y principios del XXI, que tan nefastos males han causado a Colombia, enfatizaste al citado Congreso que “Al proponeros la división de los ciudadanos en activos y pasivos, he pretendido excitar la prosperidad nacional por las dos más grandes palancas de la industria, el trabajo y el saber”. Hoy que estamos ad portas de la firma del Tratado de Libre Comercio con la potencia del Norte y barruntamos sobre los nefastos resultados, recordamos tu profética sentencia de que “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar de miseria a la América a nombre de la libertad”. Con razón los grandes juristas y pensadores te han llamado “El hombre de las Constituciones”, porque ante el mismo Congreso de Angostura haciendo gala de tus profundos conocimientos constitucionales , sabiamente señalaste , recordando a Montesquieu para pedir no se copiara la Constitución de los Estados Unidos, a los congresistas preguntabas que “¿No dice “El Espíritu de las Leyes” que éstas deben ser propias para el pueblo que se hacen? ¿Qué es una gran casualidad que las de una nación puedan convenir a otra? ¿Qué las leyes deben ser relativas a lo físico del país, al clima, a la calidad del terreno, a su situación a su extensión, al género de vida de los pueblos? ¿Referirse al grado de libertad que la Constitución puede sufrir, a la religión de los habitantes, a sus inclinaciones a sus riquezas, a su número, a su comercio, a sus costumbres, a sus modelos? ¡He aquí el código que debíamos consultar, y no el de Wanshigton! Podríamos quedarnos aquí, durante meses, recordando tu pensamiento político, económico y social, que por no convenir a mantuanos ni criollos, ellos te denigraron y calumniaron, acusándote de autoritario, dictador y de pretender establecer una Monarquía, para alejarte del corazón de los pueblos que tanto te aclamaban. Implorar la libertad de los esclavos te colocó ante la clase política de la época como un enemigo de la propiedad privada, ya que la propiedad era esclavista: En cada casa, finca o hacienda existían por lo menos tres esclavos y algunos tenían más de 3.000. Tampoco fueron del agrado de los poderosos los decretos que dictaste sobre la devolución de los resguardos que los criollos habían expropiado a los indígenas, menos las disposiciones donde consagraste el fomento de la agricultura, ganadería y la protección de la industria, además de la organización de las aduanas, cuando la clase dirigente ya era amiga del libre cambio que empezaba a implantar Inglaterra , seguidamente a la revolución industrial. Al desaparecer tu, tan prematuramente , nos dejaste desamparados , en poder de una clase injusta y lamentando tu funesta partida , que igualmente lamentaron las ocho viudas de próceres distinguidos, como la de Camilo Torres que derivaban los ingresos de tu salario . Nada tuviste que ver, OH Padre en el sacrificio del General José María Córdoba. Fueron Harrison y Henderson, plenipotenciarios de Estados Unidos e Inglaterra quienes para socavar tu gloria y prestigio se confabularon llenándole de intrigas para inducirle a creer que tú estabas preparando la coronación como Emperador, aprovechando que tú te encontrabas en el Sur contrarrestando la sublevación de José María Obando y José Hilario López, quienes pretendían anexar el actual Valle del Cauca, Cauca, Chocó y Nariño al Perú . Estamos seguros que de haber recibido Córdoba la carta que tú le enviaste aconsejándole como a un hijo, Córdoba no se hubiera sublevado en Antioquia y no hubiese muerto, con el sable de Ruperto Hand. Acepte Gran Libertador nuestro desagravio, manifestándole que tu pensamiento filosófico, político, económico y social hoy cobra más vigencia. Te prometemos solemnemente trabajar por la integración de las naciones Latinoamericanas, por que cierto es que “Nuestra Patria es América”, como tu lo dijeras, y que lucharemos por retomar el camino que tu nos trazaste. La semilla que sembraste en algunos países está germinando y en otros como Venezuela , Chile, Argentina, Brasil y Uruguay ya está dando frutos . Próximamente todo Latinoamérica será un jardín de flores rosadas. Pablo Neruda poetizó que “Bolívar nace cada cien años” y nosotros ratificamos que, Tú vives en nuestros corazones y todos repetimos con Choquehuanca que “Con el tiempo vuestra gloria crecerá como crece la sombra cuando el sol declina”
unionconbolivar@gmail.com
¿DONDE ESTÁ EL HOMBRE NUEVO?: Elhombre nuevo está mas allá del hombre normal. el hombre nuevo esta mas allá del cansancio de la piernas... el hombre nuevo esta mas allá del cansancio de los pulmones. el hombre nuevo esta mas allá del hambre, mas allá de la lluvia, mas allá de los sancudos, mas allá de la sociedad.el hombre nuevo está ahí en el plusesfuerzo. esta ahí donde el hombre normal empieza a dar mas que el hombre normal. donde el hombre empieza a dar mas que el comun.
sábado, septiembre 02, 2006
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